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Michel Camilo: Un pianista que conjuga el jazz con ritmos Caribeños

Hablando sobre la evolución de su música, hace un tiempo cuentan sus dos protagonistas, combinar las cuerdas de la guitarra y las melodías de un piano, era impensable en los círculos musicales, podría parecer un despropósito y una apuesta al fracaso absoluto, sería como querer mezclar el agua y aceite. Pero, cuando la imaginación, curiosidad y atrevimiento de dos grandes de la música se conjugan, nada ni nadie es capaz de detenerlos. Por un lado, las manos inquietas de Michel Camilo frente a un piano que desborda color, perfección y creatividad, con sabor a sus raíces caribeñas, por el otro, Tomatito, quien desnuda el alma, conjuga el amor, dolor y odio a través de historias que calan profundas y nacen tras vibrar las cuerdas de su guitarra.

 

Con más de 30 años de amistad y carreras paralelas de gran éxito mundial Michel y Tomatito llegan nuevamente a los Grammy Latinos, en esta acasión con su disco Spain Forever, estas dos leyendas que han hecho que su música se convierta en parte importante de su razón de vivir,  logrando el reconocimiento, de un público  exigente, que tras el rigor de sus depuradas piezas, han desarrollado el gusto por la perfección. Galardonados en el año 2000 por su disco Michel Camilo & Tomatito – SPAIN, con un Grammy como «Mejor Álbum de Jazz Latino”.

Desde sus oficinas en New York, ciudad que lo acoge desde hace 37 años, Camilo atiende con mucho entusiamo nuestra llamada para conversar sobre su larga trayectoria musical.

RG: Sabemos que el inicio de Michel Camilo y Tomatito surgió en medio de muchas dudas, sobre todo por los prejuicios que había sobre la combinación de guitarra  y piano… ¿Cuál cree ha sido la clave del éxito para vosotros?

MC: Primero, la gran amistad que nos une y el respeto, luego la diversidad de cultura, venir cada uno con su propia identidad musical, con su equipaje a tierra de nadie y desde allí hacer el intercambio de ideas, Tomatito, viene con su sonido flamenco muy arraigado y yo vengo con mi sonido de Jazz latino y mi formación clásica en el piano, somos muy abiertos y muy interesados en siempre desarrollar ideas nuevas. También, es muy importante que hay una admiración mutua, Tomatito  es un virtuoso de la guitarra flamenca.

Tenemos horizontes muy amplios, musicalmente hablando, y efectivamente rompimos un tabú en ese momento que era, que en lo círculos musicales la guitarra no era compatible con el piano y viceversa, nosotros hemos demostrado que sí lo es, simplemente hay que ponerle cuidado y mucho cariño al proyecto.

RG: ¿Cómo fue ese primer encuentro profesional con Tomatito? 

MC: Los organizadores del Festival de Jazz de la Música Catalana, me preguntaron, si yo quería hacer un encuentro con un guitarrista flamenco y al decirme que era Tomatico, le dije ¡claro! ¡yo lo conozco y somos amigos! si él se lanza yo me lanzo. El concierto que hicismo inicialmente, fue cada quien tocando en solitario y luego al final como quien dice, le dimos una “propina”al publico, hicimos dos piezas, el “Bésame mucho” escrito por Consuelito Velázquez y “Spain” de Chick Corea y el público entró en la locura, fueron ovaciones de pie y eso fue como una revelación en ese momento y lo bonito de este  concierto que vamos a realizar en noviembre es que será exactamente en el mismo escenario, donde nació el proyecto.

La ventaja de ese dia fue que había prensa internacional, europea, japonesa y comenzaron a salir artículos sobre ese encuentro y así fue que vinieron las invitaciones.

RG:Hablando un poco más de cerca de usted señor Camilo, cuéntenos ¿Cómo fueron esos primeros encuentros con el piano y cómo surge ese enamoramiento con el Jazz?

MC: Mi familia está llena de músicos, mis tios erán compositores de merengue y de bolero, siempre escribían piezas a varios grupos de República Dominicana, Jhonny Ventura, Freddy del Rosario, Papa Molina. También a esto se le suma que tenía una tia que era pianista clásica y un tio que era muy buen pianista popular, aunque ninguno hizo carrera lo tenían como hobby. Mi familia viene de  Nagüa, en Salcedo y cuando iba a pasarme las vacaciones allá, todo el mundo tocaba  y cantaba algo, hoy día mis primos y sobrinos también tocan.

La tradición de la familia es la música, siempre ha habido mucha música y yo aprendí simplemente tocando de oído. A los cuatro años mis padres me regalaron un acordión para Navidad y la primera melodía que saqué fue “Cumpleaños Feliz” y “Noche de Paz” de oído y es ahí cuando se dan cuenta que yo tenía buen oído musical y podía sacar cualquier cosa que escuchara. Después de  año y medio, se dieron cuenta que yo estaba empezando a sacar mis propias melodias, que era muy precoz para un niño de cinco años y medio, entonces fue cuando contrataron a un músico professional que venía a casa y yo le dictaba las notas que estaba sacando con los acordes, eran más de 30 piezas compuestas.

A los nueve años, les pedí a mis padres que me envíaran a la Escuela Elemental de Música, que era parte del Conservatorio de Música. Desde que ingresé empecé con el piano, dejé a un lado el acordión. A los 14 años, luego de estar cursando estuidos de música clásica en el conservatorio, escuché Jazz por primera vez en la radio y fue en un programa de radio que llevaba uno de mis primos segundos, que era Tutín Beras Goico. Tutin tenia un programa de Jazz, porque era muy fanático del género y cuando lo escuché fue una revelación para mí, me interesé mucho por ese tipo de música.

RG: ¿Tenía claro desde un principio que se iba a dedicar a la música? 

MC: No lo tenía claro, con 16 años hubo un momento crucial en mi vida que fue elegir, si iba a ser músico profesional o si sería como el resto de mi familia, que han tenido la música como hobby y dedicarme a otra cosa. Por eso, ingresé a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) donde cursé tres años y medio de estudios de medicina, al mismo tiempo, iba al conservatorio de música y recuerdo haber consultado a mi profesor de composición, el maestro Manuel Simó, quién era el director de la Orquesta Sinfónica Nacional, sobre esa dicotomia de qué iba hacer yo con mi vida y él en ese momento me nombró como miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional, justo entonces me convertí en el miembro más joven de la orquesta, a los 16 años, y al mismo tiempo ingresé como profesor de orquesta.

RG: Al estar tanto tiempo viviendo en Nueva York, desde el año 1979, ¿Siente que es menos o más  caribeño que antes?

MC: (Risa) Me volví más caribeño estando en Nueva York, porque fue una manera de no perder mis raíces y mi propia identidad, al contraio cuando yo llegué  a Nueva York, venía tocando más jazz tradicional, pero una vez aquí, le metí mucho más sabor caribeño a mi música y traté de sacar mis raíces latinas y eso fue en cierta forma una ventaja, porque me dio un sello personal y un sonido identificable; la clave de mi éxito. El personal de mis grupos estaba compuesto básicamente por norteaméricanos, tanto de mis sextetos como de mis trios, en esa época eran todos practicamente norteaméricano, luego más adelante, es que empiezo a trabajar con músicos cubanos dentro de mis trios, incluso fue con ellos que gané un Grammy.

El carismatico Michel Camilo, Volvió recientemente a tener en su poder el Grammy Latino, se alzó con la presea en la categoría Mejor Album Instrumental por la producción “Spain Forever” disco que hizo con su buen amigo el español Tomatito.

RG: En sus inicios la Universidad de Berkeley le ofreció una beca para estudiar música, pero en ese momento no la pudo aceptar, cuéntenos sobre su relación con la  esa prestigiosa casa de altos estudios musicales.

MC: La vida da muchas vueltas y fíjate en el año 2000 la Universidad de Berkeley me concedió un Doctorado Honoris Causa y hoy día he ido como profesor invitado muchas veces a Berkeley en Boston a impartir clases magistrales, inclusive tengo ocho años con un programa de becas para estudiantes dominicanos, para que vayan a estudiar Jazz a Boston.

Y a raíz de eso, tenemos una buena generación de músicos fuertes, muy buenos en Jazz, que viene subiendo en República Dominicana, ahora también el Ministerio de Cultura tiene otro programa directamente con Berkeley que ofrecen becas, igualmente Juan Luis Guerra ha contribuido con ese programa.

RG: En medio de tantas preferencias músicales, por ejemplo, el alto consumo en los jóvenes de la música urbana ¿Cómo entiende que está el Jazz en este momento?

MC: El mundo del Jazz, es un movimiento inmenso, ha habido un resurgimiento desde principio de los 80″s,  el cual estamos disfrutanto todavía, cada día veo que hay nuevos festivales de jazz a nivel mundial, hay territorios nuevos para los jazzistas, sobre todo en Europa del Este que antes no existía, ahora es un mercado grande y también muchos países de Asia que se han abierto, hay nuevos territorios y horizontes, ahora lo dificil es cómo  uno elige una gira para cubrir tantos terrenos, pero sí que existe un público inmenso. Hay festivales que han perdurado todos estos años, por ejemplo el famoso «Newport Jazz Festival» que fue el primer Festival de Jazz a nivel mundial y tiene ya 62 años de existencia, también el «Festival de Barcelona» donde vamos a tocar con Tomatito, va para su 48 aniversario este año.

Michel Camilo Trio in Bojano Italy

“El jazz perdura y  contrario a lo que la gente piense no es tan elitista, y si le ponemos el sabor laitno y caribeño (risa) quizás aún menos”. 

Recuerdo el año pasado cuando toqué el Newport, teniamos como 15 mil personas en la audiencia, o sea, que todo depende. Voy mucho siempre a Italia al FestivalUmbria Jazz, a ese asisten más de 8 mil personas,también, he tocado en el Zócalo de México delante de 25 mil personas. Lo bueno del jazz, es que funciona en locales muy pequeños, como los clubes de jazz, siempre hago el esfuerzo de tocar por lo menos una vez al año en el Blue Note de Nueva York ahí me siento como volver a mis raíces del Jazz.

RG: Con respecto a las nuevas formas de consumos de la música, el alto porcentaje de personas que usan las vías digitales y no necesariamente la compra de discos… ¿Usted entiende que el Jazz sobrevive, en estos nuevos escenarios, sin problemas?

MC: El progreso no se puede parar, hemos tenido momentos malos y buenos hay cosas muy buenas en la redes sociales, que ha brindado la libertad de podernos comunicar con todos los fans de los países que he visitado y en los que aún no he tenido la oportunidad de conocer. Osea, que ellos pueden disfrutar de mi música, por ejemplo, a través de mis videos de Youtube, hay una pieza mia «Suntan» que la grabé con Maridalia Hernández ella le puso letra, y la versión de piano, solo que tengo en Youtube está como en un millón de visualizaciones y así por el estilo, tengo también mi versión a piano solo de «Take Five», que también anda por casi el millón de reproducciones, y eso me ha abierto campo, me faltaría tiempo en mi vida para ir a tantos lugares y llegar a tanta audiencia, así que hay una parte muy buena y luego por Facebook tengo comunidades de fans; es una maravilla siempre que uno lo utilice para construir y no para destruir.

En cuanto al pirateo, es una realidad que no se venden como antes, pero lo importante es que la gente  se manifiesta en los conciertos, los cuales se llenan porque, la gente quieren ir a ver a uno en directo, eso afortunadamente no se puede piratear (risa) el que quiera vivir la experiencia en directo tiene que ir al concierto y nos hemos beneficiado de eso.

RG: ¿Cuál ha sido el escenario que más satisfacción te ha dado como músico? 

MC: He tenido muchas satisfacciones en mi vida, por ejemplo, cuando toqué mi concierto de piano en Londres con la Orquesta Sinfónica de la BBC; y por supuesto, uno de los conciertos más importantes de mi vida fue casualmente en Altos de Chavón, con mi Big Band, concierto que fue filmado por Fernándo Trueba, ese video está editado en España en un cd-dvd que se llama Caribe-Michel Camilo Big Band Live, fue una noche maravillosa que capturamos para la posteridad y ahí con mi Big Band, delante de un anfiteatro lleno, fue un concierto perfecto, maravilloso!

Además, aprovecho para darte la noticia de que este año me convertiré en el primer dominicano que nombran Artista Residencia en Concert Hall de Viena, ahí estaré con mi Big Band, tendré tres conciertos, el primero en Noviembre, el segundo en Febrero  y el último será en Mayo, donde iré con Tomatito para tocar Spain Forever.  Ser nombrado Artísta en Residencia en Viena, es un prestigio y un honor que me hacen, teniendo en cuenta que a nivel de todos los siglos, Viena es como la meca de la música.

RG: Teniendo una carrera tan exitosa imaginamos que son muchos los retos que se te han presentado.  ¿Nos puedes contar de alguno que te haya marcado de manera especial? 

MC: Son muchos los retos, pero el primer gran reto fue cuando el maestro que en ese momento era director de la orquesta sinfónica de Estados Unidos, Leonard Zlotkin, quien era un gran fanático del Jazz y ya conocía mi música a través de los discos, se me apareció en mi camerino del Blue Note y me retó a escribir un concierto para la orquesta y ahí yo le dije pues deme un año y me dijo en un año lo vamos a estrenar en el Kennedy Center en Washington delante de tres mil personas. Un gran reto escribir esa obra y afortunadamente fue un éxito rotundo la premier y ya hoy día la he tocado 107 veces a nivel mundial y eso me abrió completamente el campo al mundo clásico también, sirvió para que todas las demás sinfónica del mundo me invitaran.

RG: Tantos éxitos, escenarios interesantes, tantos reconocimientos y galardones en su carrera, se dice rápido, pero, ¿Cómo logra tener el equilbrio entre la sencillez que es una caracteristica fundamental suya y la perfección en lo que hace?

RG: Las personas que he conocido tanto dentro como fuera de la música son muy famosas, a todo los niveles y son personas muy normales, sencillas, sin posturas, yo simplente sigo el ejemplo de ellos. Por ejemplo, fuera de la música conocí a Fernándo Trueba, desde que nos conocimos en el Festival de Jazz de Madrid, en el año 84 nos hicimos amigos, hasta el día de hoy.  Igualmente con Emilio Martínez Lazaro, director de la película Ocho Apellidos Vascos, es lo que te digo miestras más grandees la persona, más sencillas (risas) y eso es lo que hace que nada se bloquee, al contrario que la música siga fluyendo y que uno siga creciendo.

Un Libro: El Alquimista

Un artista: El Jazzista Art Tatum

Una frase: La vida es muy corta y hay que pasársela bien y disfrutarla mientras esté uno aquí y además, que los sueños se cumplen, yo no acepto el no, nunca, al contrario por eso le puse Why Not a mi primera pieza, porque es filosofía de vida que todo es possible.

Destino: Japón

Comida favorita: Japonesa

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